Cómo la IA consigue una función correctamente
La IA no hace las cosas bien de una sola vez. ForgeaX utiliza un proceso observable y rastreable que guía cada característica hacia un resultado correcto, paso a paso.
Un bucle de siete pasos
Dentro del motor, cada característica pasa por el mismo proceso: los requisitos entran, un resultado funcional sale, con un registro legible en cada paso:
- Requisitos: indique qué construir, con criterios de aceptación.
- Investigación: historial de encuestas, limitaciones y opciones.
- Planificar: establece una estrategia y divídela en tareas.
- Implementar: escribir código y pruebas.
- Verificar: controles independientes; cualquier rojo bloquea la fusión.
- Juicio: un ser humano toma la decisión final.
- Finalizar: fusionar una vez que pase.
Un orquestador y subagentes
Un "orquestador" maneja la máquina de estados, decide qué subagente enviar en cada paso y verifica su salida; Los subagentes están especializados en roles con su propio contexto. Los humanos inyectan juicio en solo dos puntos: exponer requisitos y revisar resultados.
No se escapa "se ve bien"
La verificación tiene dos puertas de IA: una escanea estáticamente documentos y API desde la perspectiva de un usuario de IA, detectando "prometido pero no implementado"; el otro en realidad ejecuta la demostración en una zona de pruebas aislada, captura capturas de pantalla y las vuelve a verificar, protegiéndose contra "pruebas en verde, pantalla en negro".
Se vuelve más estable con el tiempo
Después de cada característica, la fricción encontrada a lo largo del camino se captura como retroalimentación que mejora el proceso en sí. La siguiente característica utiliza automáticamente la versión mejorada: la canalización se alimenta de su propia producción y se vuelve más inteligente.
El resultado: la IA no produce código de "grado de demostración", sino características verificadas y reproducibles que un humano puede asumir.